¿En dónde está la acera?
¿Dónde está el banco para que la señora se pueda sentar mientras espera la guagua?
¿Por qué el muchacho tiene que arriesgar su vida sentandose en el muro que divide ese espacio con la avenida principal?
Estas son pregúntas que uno se hace al ver las condiciones en las que el usuario de transportación pública se encuentra amenudo. Mediante una corta conversación con estas personas conocí su sentir ante la situación en la que se encontraban en la cual estaban disgustados porque no podían sentarse y en donde en numerosas ocasiones hasta se mojaban porque no tenían con qué cubrirse. También me dieron a entender que para ellos la zona que más deterioro tiene en sus paradas de transporte público es el área de San Juan.
[foto tomada por Giselle Ocasio]